Una visión integral para el actual mercado de trabajo.
El objetivo de la formación para el empleo es mejorar la ocupabilidad de las personas, contribuyendo a la adquisición de competencias profesionales que favorezcan la inserción y reinserción laboral en aquellas ocupaciones que requiere el sistema productivo.
Se hace necesaria una visión que integre la formación y el empleo en la realidad del mercado de trabajo, rompiendo la barrera entre la población ocupada y desempleada en la búsqueda del pleno empleo.
Las actividades que se desarrollan en este tipo de proyectos se basan en la puesta en marcha de dispositivos de orientación profesional que faciliten la realización de itinerarios integrales eficientes. Desde esta nueva visión de la orientación a lo largo de la vida se atiende al conjunto de la población activa.
El OADL cuenta con la herramienta SIO -Sistema Integral de Orientación-donde recoge el diagnóstico de las personas y realiza prospecciones de necesidades formativas sobre distintos territorios y diversas ocupaciones, así como identifica a los grupos y sectores más vulnerables de nuestros municipios.
Así las iniciativas de formación se modelan, desde una doble perspectiva, la de las personas desempleadas, facilitándoles la cualificación necesaria para acceder a un puesto de trabajo (como los proyectos Taller de Inserción "Punto y Aparte" dirigido a mujeres víctima de violencia de género, y los Talleres de Empleo "Haza" y "Finca Haza", en los que los alumnos, mayores de 25 años alternan la formación con el empleo) y la de las personas ocupadas, cualificándolas para el progreso de su carrera profesional (como el plan de especialización en formación dirigido a los agentes de desarrollo local de nuestra provincia)
La gestión de la formación se realiza en línea a través de la herramienta, ENCURSO, que permite difundir el conjunto de iniciativas de formación puesta en marcha desde el OADL y en un futuro se extenderá su uso a la administración local de la provincia. La plataforma también nos permite realizar una evaluación del programa desde las perspectivas de control, diseño y satisfacción, que finalmente retroalimente al sistema de formación.
El tercer pilar de la formación para el empleo se sitúa en las prácticas en empresas (tutorización) junto con la dinamización del mercado laboral, para lo que el OADL articula redes sectoriales locales, agrupando empresas y organizaciones que prestan servicios similares. En este punto cobran realmente importancia el establecimiento de convenios de colaboración con las mancomunidades de la provincia de Cáceres, quienes apoyan y participan en la puesta en marcha de las acciones en el territorio, favoreciendo la calidad de los servicios y acercando las empresas a las personas.
La posterior dinamización de estas redes a nivel provincial, nos permite identificar bajo un sistema de oferta/demanda tanto las ocupaciones demandadas como la adecuación con su correspondiente oferta formativa.